LOBO de CRIN o BOROCHI (Chrysocyon brachyurus)

Cánido de las pampas. Los guaraníes lo llaman aguará guasú ("zorro grande")
Más información en español, inglés y alemán o ver foto o video

A MIS LECTORAS... y al resto

“Amigos lectores que leerán este libro blog, | despójense de toda pasión | y no se escandalicen al leerlo |
no contiene mal ni corrupción; | es verdad que no encontrarán nada de perfección |
salvo en materia de reír; |
mi corazón no puede elegir otro sujeto | a la vista de la pena que los mina y los consume. |
Vale mejor tratar de reír que derramar lágrimas, | porque la risa es lo propio y noble del alma. Sean felices!
--François Rabelais (circa 1534) [english]

viernes, 7 de junio de 2013

La obra maestra de un proto-idiota que se adueñó de una isla

http://borochiarrecho.blogspot.com/2013/06/manual-del-perfecto-idiota.html
XIII
LOS DIEZ LIBROS QUE CONMOVIERON AL IDIOTA LATINOAMERICANO
Como regla general, todo idiota latinoamericano posee una cierta biblioteca política.
El idiota suele ser buen lector, pero, generalmente, de malos libros. No lee de izquierda a derecha, como los occidentales, ni de derecha a izquierda, como los orientales. Se las ha arreglado para leer de izquierda a izquierda. Practica la endogamia y el incesto ideológico. Y, con frecuencia, no es extraño que estas lecturas lo doten de cierto aire de superioridad intelectual.
Quienes no piensan como ellos es porque son víctimas de una especie de estupidez congénita. Soberbia que proviene de la visión dogmática que inevitablemente se va forjando en las mentes de quienes sólo utilizan un lóbulo moral en la formulación de sus juicios críticos. La literatura liberal, conservadora, burguesa, o simplemente contraria a los postulados revolucionarios, les parece una pérdida de tiempo, una muestra de irracionalidad o una simple sarta de mentiras. No vale la pena asomarse a ella.
¿Qué lee nuestro legendario idiota? 
Naturalmente, muchas cosas. Infinidad de libros. Sin embargo, es posible examinar sus repletas estanterías y espigar varios títulos emblemáticos que engloban y resumen la sustancia de todos los demás. Lo que sigue a continuación —en orden cronológico no riguroso—pretende precisamente eso: elegir la biblioteca favorita del idiota, de manera que si algún lector de nuestra obra desea incorporarse al bando de la oligofrenia política, en una semana de intensa lectura hasta podrá pronunciar conferencias ante algún auditorio prestigioso, preferiblemente del mundo universitario de Estados Unidos o Europa. Todavía hay gente que se queda boquiabierta cuando escucha estas tonterías.
Una última advertencia: tras la selección de los diez libros que han conmovido a nuestro entrañable idiota, pueden observarse tres categorías en las que estos textos se acoplan y refuerzan. Unos establecen el diagnóstico fatal sobre la democracia, la economía de mercado y los pérfidos valores occidentales; otros dan la pauta y el método violento para destruir los fundamentos del odiado sistema; y los últimos aportan un luminoso proyecto de futuro basado en las generosas y eficientes caracteristísticas del modelo marxista-leninista. Ilusión curiosa, porque en los años en los que el idiota alcanza su mayor esplendor histórico —desde mediados de los cincuenta hasta fines de los ochenta— ya se sabía con bastante claridad que los paraísos del proletariado no eran otra cosa que campos de concentración rodeados de alambre de púa.

La historia me absolverá  -Fidel Castro, 1953
Según una muy conocida leyenda —difundida por la propaganda cubana—, se trata del alegato que en su propia defensa hizo Fidel Castro durante el juicio que se le siguió tras el fallido asalto al cuartel Moneada el 26 de julio de 1953.
Quienes no han leído el texto suelen conformarse con la cita de su frase final «condenadme, no importa, la historia me absolverá», afirmación, por cierto, que también hiciera Adolfo Hitler en circunstancias parecidas durante la formación del partido nazi.
Naturalmente, hay cientos de ediciones de la obra, pero para la redacción de esta reseña nos hemos guiado por la segunda de Ediciones Júcar, Gijón, España, de enero de 1978, obsequiosamente prologada por el inefable Ariel Dorfman, de quien hablaremos más adelante, pues él también es autor de uno de los clásicos justamente venerados por nuestros más cultos idiotas latinoamericanos.
Situemos al lector ante la historia real. La madrugada del 26 de julio de 1953 un joven abogado sin experiencia, de sólo veintisiete años, candidato a congresista en las frustradas elecciones de junio de 1952 —abortadas por un golpe militar dado por el general Fulgencio Batista en marzo, tres meses antes de los comicios—, dirige el ataque a dos cuarteles del ejército cubano situados en el extremo oriental de la Isla: Moncada y Bayamo. Sus tropas las integran 165 combatientes inexpertos, mal armados con escopetas de cartucho, rifles calibre 22, pistolas y alguna ametralladora respetable. En el asalto mueren 22 soldados y 8 atacantes —lo que demuestra el
arrojo del grupo capitaneado por Castro—, pero el ejército y la policía de Batista logran controlar la situación, detienen a la mayoría de los revolucionarios, e inmediatamente torturan salvajemente y asesinan a 56 prisioneros indefensos.
Fidel logra huir del lugar con algunos supervivientes y se refugia en las montañas cercanas. Sin embargo, el hambre y la sed lo fuerzan a rendirse. Previamente, el obispo de Santiago, monseñor Pérez Serantes, ha conseguido de Batista la promesa de que se le respetará la vida a Castro y se le someterá a un juicio justo junto al resto de sus compañeros.
En realidad no hay un juicio, sino dos, y ninguno de ellos puede calificarse como «justo». En el primero se permite que Castro, en su condición de abogado, actúe en defensa de sus compañeros, circunstancia que éste aprovecha para atacar muy hábilmente al gobierno y demostrar los crímenes cometidos.
Ante esta situación de descrédito público, y para evitar mayores daños a su disminuido prestigio, declarándolo enfermo, Batista da la orden de juzgar a Castro en el Hospital Civil, a puertas cerradas, ante un Tribunal de Urgencia totalmente dependiente del Poder Ejecutivo. Esto sucede a mediados de octubre de 1953, y frente a ese tribunal Castro improvisa su defensa durante cinco horas. Cuanto allí dijo es lo que se supone que constituye el famoso discurso conocido como La historia me absolverá.
No es cierto. Entre lo que Castro realmente dijo y lo que más tarde se publicó hay un abismo, diferencia que no debe sorprendernos, pues estamos ante una persona que no tiene el menor escrúpulo en reescribir la historia según su conveniencia coyuntural.
Lo que sucedió fue lo siguiente: una vez en la cárcel de Isla de Pinos, a donde fue condenado a quince años por rebelión militar, con toda la paciencia del mundo, Castro escribió una primera versión de su discurso y por medio de Melba Hernández, una compañera de lucha, se la hizo llegar al brillante ensayista Jorge Mañach —también opositor a Batista—, quien le ordenó las ideas y le perfeccionó la sintaxis, dotando al texto de citas eruditas, de latinismos, y hasta de pronombres totalmente extraños a la mayor parte de los cubanos, como sucede con el «os» a que don Jorge, cuya niñez transcurrió en España, era tan aficionado. 
Esos Balzac, Dante, Ingenieros, Milton, Locke o Santo Tomás que desfilan por la obra no pertenecen a Castro sino a Mañach, así como las largas citas de Miró Argenter o los poemas de Martí intercalados en medio del alegato. Extremo que no pondrá en duda nadie familiarizado con la oratoria de Castro, popular y efectiva, pero siempre reiterativa, despojada de cultismos y carente de destellos intelectuales apreciables.
No es este libro, pues, lo que realmente Castro dijo en su defensa tras el asalto al Moncada, sino lo que le habría gustado decir si hubiera tenido la prosa de Mañach, aunque las ideas básicas —no la forma en que las expresa— sí le pertenecen totalmente. En todo caso, La historia me absolverá, tal y como se le conoce, no es una deposición ante unos magistrados, sino la presentación ante la sociedad cubana de un político y de un programa de gobierno. Fue, bajo el pretexto de una defensa jurídica, el «lanzamiento» a la vida pública de alguien que, hasta ese momento, era percibido como un mero revoltoso siempre vinculado a hechos violentos.
Al fin y al cabo, ¿qué dijo (o escribó luego) en esta pieza «seudooratoria» el entonces aprendiz de Comandante que lo hace encabezar la pequeña biblioteca del idiota latinoamericano recogida en nuestra obra?
Dice varias cosas: explica, en primer término, las razones de su derrota, justifica la retirada y rendición, y revela lo que pensaba hacer si tomaba los cuarteles: armar a las poblaciones de Santiago y Bayamo para derrotar a Batista en una batalla campal. Luego, desde una perspectiva francamente pequeñoburguesa, define cuál es su clientela política—los pobres, los campesinos, los profesionales, los pequeños comerciantes, nunca los ricos capitalistas—, y enseguida proclama las cinco medidas que hubiera dictado de haber triunfado:
1) Restaurar la Constitución de 1940;
2) Entregar la tierra en propiedad a los agricultores radicados en minifundios;
3) Asignar el treinta por ciento de las utilidades de las empresas a los obreros;
4) Darles una participación mayori-taria en los beneficios del azúcar a los plantadores en detrimento de los dueños de ingenios,
5) Confiscarles los bienes malhabidos a los políticos deshonestos.
Tras este programa electoral disfrazado de discurso forense,  Castro coloca sobre el tapete un cuadro de miserias terribles y ofrece un recetario populista para ponerle fin:
nacionalizar industrias, darld un papel primordial al Estado en la gestión económica y desconfiar permanentemente del mercado, de la libertad de empresa y de la ley de la oferta y la demanda. Castro es ya el perfecto protoidiota latinoamericano imbricado en una vieja corriente populista.
Es ese bicho tan latinoamericano que se llama a sí mismo, con mucho orgullo, un «revolucionario». Pero, además, es algo aún mucho más peligroso que pertenece a una muy arraigada y delirante tradición ibérica: Castro es también un arbitrista. Alguien siempre capaz de arbitrar remedios sencillos y expeditos para liquidar instantáneamente los problemas más complejos. A sus veintisiete añitos, sin la menor experiencia laboral —no digamos empresarial o administrativa—, puesto que no había trabajado un minuto en su vida, Castro sabe cómo resolver en un abrir y cerrar de ojos el problema de la vivienda, de la salud, de la industrialización, de la educación, de la alimentación, de la instantánea creación de riquezas. Todo se puede hacer rápida y eficientemente mediante unos cuantos decretos dictados por hombres bondadosos guiados por principios superiores. Castro es un revolucionario, y lo que Cuba y América necesitan son hombres así para sacar al continente de su marasmo centenario.
Cuarenta y tantos años después de aquel falso discurso, es dolorosamente fácil pasear por las calles de una Habana que se derrumba, y comprobar —otra vez— cómo los caminos del infierno suelen estar empedrados de magníficas intenciones.
Las intenciones de los revolucionarios arbitristas.
Por último, tras esta infantil retahila de simplificaciones, medias verdades y solemnes tonterías, Castro termina con una emotiva descripción de la forma en que sus compañeros fueron asesinados y expone los fundamentos de Derecho que justifican y condonan su rebelión ante la tiranía. A estas alturas --finalizando el siglo XX-- sabemos, al fin, que la historia no lo va a absolver, sino, como decía Reynaldo Arenas, lo va a «absorber», pero nuestros idiotas tal vez no se hayan dado cuenta del todo. Aman demasiado los mitos.

MANUAL DEL PERFECTO IDIOTA LATINOAMERICANO

http://www.panzertruppen.org/pe/ebook/5.pdf
“MANUAL DEL PERFECTO IDIOTA LATINOAMERICANO”

Manual del perfecto idiota latinoamericano
Autor Plinio Apuleyo Mendoza, Carlos Alberto Montaner, Álvaro Vargas Llosa
Tema(s) ensayo
Idioma español
Editorial Plaza & Janés
País Flag of Colombia.svg Colombia,
Bandera de Cuba Cuba,
Flag of Peru.svg Perú,
Flag of Spain.svg España
Fecha de publicación 1996
Páginas 3361
ISBN 0553060600
Serie
Manual del perfecto idiota latinoamericano El regreso del idiota
Manual del perfecto idiota latinoamericano es un ensayo de Plinio Apuleyo Mendoza, Carlos Alberto Montaner y Álvaro Vargas Llosa publicado en 1996. En esta obra los autores analizan de una forma un tanto satírica la historia de América Latina y el modo de pensar de las élites políticas e intelectuales latinoamericanas.2 El mismo año se publicó una edición para el público de España con el título
Manual del perfecto idiota latinoamericano... y español
que incluye un capítulo adicional y un prólogo diferente.3

rincondelvago.com/manual-del-perfecto-idiota-latinoamericano
El manual del perfecto idiota Latinoamérica escrito por Mario Vargas Llosa, Plinio Apuleyo Mendoza, Carlos Alberto Montaner y Álvaro Vargas Llosa es un libro de estilo irónico y fuerte (como su nombre lo describe) que con base en datos y conocimientos empíricos muestra la forma de ser realmente de los latinoamericanos, somos un sinónimo de marxismo o izquierdistas, pero con unas características y particularidades propias de un “idiota”:
Proviene de una familia de clase media o baja y por ende es acomplejado y resentido
su origen aproximadamente es de los años posteriores a la independencia de nuestro continente, con una figura de “analista político” (antiimperialista), del que surgen 2 tendencias:

1. “Marxismo de los Bolcheviques Rusos”, representado por José Carlos Mariátegui (1895-1930): para él, el problema indio era un conflicto por la posesión de las tierras.
2. “El nacionalismo estatizante de los mexicanos”, representado por Víctor Raúl Haya de la Torre (1895-1981): si en Europa el imperialismo era la última fase del capitalismo, en América Latina (según el análisis Espacio-Tiempo-Historia) era la primera.
Recibió una educación o formación marxista
Interpreta los acontecimientos de acuerdo a su ideología (marxista)
A medida que avanza en edad considera conveniente al régimen que impera entonces, formando parte del poder público
Habla con otros idiotas, que son sus amigos de la actualidad (política, economía…), de nuestra pobreza por que “los países ricos nos roban”
Pertenecer a la postura “Antiyanqui” que es el odio hacia Estados Unidos. Fluye de 4 orígenes:
  1. Cultural: Anclado en la vieja tradición hispanocatólica
  2. Económico: Consecuencia de una visión nacionalista o marxista de las relaciones comerciales y financieras entre “el imperio” y las “colonias”
  3. Histórico: Derivado de los conflictos armados entre Washington y sus vecinos del sur
  4. Psicológico: Producto de una malsana mezcla de admiración y rencor que hunde sus raíces en la envidia
Es tanto el odio del idiota hacia Estados Unidos que pensamos que son neuróticos, ladrones de cerebros ajenos y explotadores; aunque no es que ellos nos roben todo lo que produce, sino que se embolsilló los recursos esenciales y luego construyó sobre ellos su riqueza propia.
Es una persona que vive quejandose y criticando su trabajo, su gobierno (que nos da “remedios” para hundirnos cada vez más) y a su país, el cual cree que es pobre por culpa de los ricos “la riqueza de América Latina es directamente proporcional a, y causada por, la riqueza norteamericana o europea”, ideología que el Venezolano Carlos Rangel bautizó como “Tercermundismo” en el cual su objetivo es acusar (y si fuera posible) destruir las sociedades desarrolladas y no desarrollar las atrasadas; pero en este libro se rechaza esta afirmación “es evidente que si la riqueza es una creación y no algo ya existente, la prosperidad de un país no es producto del hurto de una riqueza instalada en otro lugar”, si los 6 billones de dólares que produce Estados Unidos son 8 veces lo que producen Brasil, México y Argentina (“las tres mayores economías latinoamericanas”) juntas; y para decir que la pobreza de unos es causada por otros es cierto es necesario que estos 3 países produzcan o hayan producido igual o mayor cantidad que Estados Unidos.
Estamos tan empeñados en culpar a alguien y no nos preocupamos por nosotros mismos y salir adelante como lo ha hecho Chile, que aplicó un modelo de liberalismo económico y la privatización de las empresas.
Aquí, el libro “Las Venas Abiertas de América Latina” de Eduardo Galeano en el tenemos un papel de víctimas porque siempre hay alguien (país, empresa o persona) que tiene la culpa de nuestra pobreza, pero no reconocemos que tenemos la responsabilidad de hacer nuestro propio destino, según este “los países ricos ganan consumiendo los productos latinoamericanos mucho más de los que América Latina produciéndolos”; es considerado como la “Biblia del idiota”, en el cual se critican varias de sus ideas como la anterior, dice que Galeano no es capaz de entender que “si los latinoamericanos no exportan y obtienen divisas a duras penas podrán importar” “los impuestos que pagan los consumidores de esos productos no constituyen una creación de riqueza, sino una simple transferencia de riqueza del bolsillo privado a la tesorería general del sector público (donde es probable que sea mal utilizada, como con los gastos del estado en un gobierno de idiotas)”.
Debemos reconocer nuestra culpa en no alcanzar un desarrollo económico, antes que asumir un papel de víctima. Se dice que en Latinoamérica se exportan materias primas baratas y se importan productos industrializados mas caros, pero esto no es real: de las 10 empresas latinoamericanas que tuvieron mayores ventas en 1993, sólo 4 venden sus materias primas.
En el caso de Cuba tras la desaparición del Bloque del Este “parece desesperado de querer abrirse las venas para que el capitalismo le succione la sangre”, pero según Eduardo Galeano lo razonable es apearnos en cualquier esquina de ese mundo cruel en el que hay “malvados poderes capitalistas empeñados en saquear a los latinoamericanos…” y tomar el camino opuesto: la gloriosa senda cubana.
Pero nuestro idiota latinoamericano no se da cuenta de la realidad, admira a Cuba por librarse de las potencias y seguir el socialismo; pero esta Cuba mantiene la tasa de natalidad más baja del continente (por el control de natalidad: Abortos masivos, que se basa en cierto número de habitantes por km²) y la más alta de suicidios, también miseria y hambre porque el último recurso que les queda es: el turismo, ya que no pueden exportar; que se le debe al gobierno de Fidel Castro, al que están sometidos.
“solo una revolución puede cambiar la sociedad y sacarnos de la pobreza” por nuestro pasado podemos ver que las revoluciones de nada sirven, solo para empobrecernos más, “Con frecuencia el objeto de esta violencia no es la oligarquía o el imperialismo, sino el pobre” Esta afirmación es totalmente verídica, y lo vemos en nuestra actualidad las víctimas de la violencia siempre son los mas pobres: en el campo, en los enfrentamientos militares las personas que resultan afectadas son los más pobres, a los cuales les quitan todo y les destruyen su hogar.¿A cuántos de los grandes industriales, comerciantes, políticos y personas importantes han matado? Muy pocos, pues los que sufren la violencia son los pobres o los soldados (la mayoría son campesinos que no tenían dinero para estudiar en la ciudad) que mueren por nosotros.
Somos pobres porque nos preocupamos de que los demás sean ricos y no por nuestros verdaderos problemas, y uno de estos es la deuda de los países latinoamericanos con el banco internacional, la cual es “la causa de empobrecer a estos países” cada vez prestamos más y no pagamos, pero no se da represalia alguna por lo cual esto se nos vuelve como un vicio.
El estado del idiota cree que hace justicia, “defendiendo” los intereses de las personas frente a los capitalistas, es un estado centralista y planificador, que se sostiene por imposiciones; no corrige las desigualdades sino que las intensifica (el más pobre sigue siendo mas pobre y el rico más rico), creen que el socialismo o “de izquierda” (que apoya la violencia) es la salida, pero Fidel Castro (presidente de Cuba), Alán García (ex presidente de Perú) o Salvador Allende (ex presidente de Chile) dan un ejemplo de lo contrario, de que es un fracaso y así solo quedaremos en la ruina. Se propone el Liberalismo como única alternativa, en el cual hay competencia en el mercado (posibilidades de exportar e importar) y el estado se pone al servicio de la productividad.
En el capítulo de “El fusil y la Sotana” se habla de la teología de la liberación, la iglesia se vuelve un soldado en la lucha de clases. Algunos obispos y teólogos se entusiasmaron más de la cuenta con la idea de “iglesia comprometida” y creyeron que había llegado la hora de dedicarse al socialismo con sotana.
“Los clérigos progresistas son acusados de querer bajar el cielo a la tierra mediante un prédica ideológica con velo de espiritualidad” pero lo que consiguen con esto es desprestigiar a la iglesia.
La religión puede mezclarse con la política, esto convoca la sombra del oscurantismo inquisitorial y del estado confesional; no se le puede negar a un cura trabajar a favor de la sociedad a través de la prédica y la educación.
Todo lo anterior, lo podemos comparar con un ejemplo de la actualidad: el TLC (Tratado de Libre Comercio) en Colombia; que aparece hoy como la opción más importante y viable que tiene Colombia en el contexto de la integración internacional, llegar a un acuerdo con Estados Unidos. Este sirve para asegurar que Colombia obtenga los beneficios de una reactivación significativa de la inversión y el empleo. Este comprende, además del intercambio de productos industriales y agropecuarios, normas sobre inversión, servicios, compras del sector público, solución de controversias, propiedad intelectual, subsidios, medidas compensatorias y políticas de competencia, laborales y ambientales.
Basándome en el perfecto idiota latinoamericano: en Izquierda esto seria lo peor que va a hacer Colombia, pues se puede pensar que lo que quiere Estados Unidos es aprovecharse de nuestra pobreza y enriquecerse con nosotros; pero si esto fuera así ya se hubiera apoderado de nosotros y no regresaría (simplemente nos “roba” y se va). En Derecha sería una forma de abrirse al mercado internacional, tener más oportunidades de negociación y trabajo.
Finalmente, me pareció un buen libro que nos lleva a pensar sobre nuestra realidad y por dignidad nos impulsa a hacer algo por cambiarla. Pienso que deberíamos buscar verdaderas soluciones para tantos problemas que tenemos, como: A nuestras materias primas, mientras que las tenemos debemos sacarle el mayor provecho que se pueda; dejar de preocuparnos por los demás y empezar a preocuparnos por nosotros mismos; no usar más violencia para acabar la violencia y saber elegir nuestros gobernantes, que quieran lo mejor para nuestro país pero no solo con palabras, sino con hechos!

El poder de hablar consigo mismo

The voices within: The power of talking to yourself
 03 June 2013 by Charles Fernyhough
Our inner speech turns out to shape our thoughts and decisions in more ways than you might have imagined
IT CAN happen anywhere. I can be driving, walking by the river or sitting quietly in front of a blank screen. Sometimes suddenly, sometimes gradually and imperceptibly, I become conscious of words that no one else can hear, telling me things, guiding me, evaluating my actions. I am doing something perfectly ordinary – I am thinking– and it takes the form of a voice in my head.
If you ask people to reflect on their own stream of consciousness, they often describe experiences like this. Usually termed inner speech, it is also referred to as the inner voice, internal monologue or dialogue, or verbal thought. But although philosophers have long been interested in the relationship between language and thought, many believed that inner speech lay outside the realms of science. That is now changing, with new experimental designs for encouraging it, interfering with it and neuroimaging it. We are beginning to understand how the experience is created in the brain; its subjective qualities – essentially, what the words "sound" like; and its role in processes such as self-control and self-awareness. The voice in our head is finally revealing its secrets, and it is just as powerful as you might have imagined.
Much of modern research has been inspired by the long-neglected theories of L. S. Vygotsky, a Russian psychologist whose career unfolded in the early days of the Soviet Union. Vygotsky only studied psychology for about 10 years before his untimely death from tuberculosis in his late thirties – a fact that has led some to call him "the Mozart of psychology". Starting with observations of children talking to themselves while playing, Vygotsky hypothesised that this "private speech" develops out of social dialogue with parents and caregivers. Over time, these private mutterings become further internalised to form inner speech.
If Vygotsky was right, inner speech should have some very special properties. Because it develops from social interactions, it should take on some of the qualities of a dialogue, an exchange between different points of view. Vygotsky also proposed that inner speech undergoes some important transformations as it becomes internalised, such as becoming abbreviated or condensed relative to external speech. For instance, when hearing a loud metallic sound outside at night and realising that the cat is to blame, you probably wouldn't say to yourself, "The cat has knocked the dustbin over." Instead, you might just say, "The cat," since that utterance contains all the information you need to express to yourself.
Partly because Vygotsky's work was suppressed by the Soviet authorities, it was a long time before his ideas became well known in the West, and even longer before researchers tested whether people actually report these qualities in their inner speech. In the first such study, conducted in 2011 at Durham University, UK, my colleague Simon McCarthy-Jones and I found that 60 per cent of people report that their inner speech has the to-and-fro quality of a conversation.

Eavesdropping on thoughts

So-called "self-report" methods have their limitations, not least that people are being asked to comment retrospectively on their inner experience. Another method, offering a richer picture of people's thoughts during a particular time period, was developed by psychologist Russell Hurlburt at the University of Nevada, Las Vegas. It involves participants being trained to give very detailed descriptions of their own inner experience in response to random cues from a beeper. Such studies have shown that people often report a train of thought unfolding more quickly than circumstances ought to have allowed, and yet not seeming rushed, which could be taken as evidence for the compression of sentences that Vygotsky postulated.
Vygotsky's theory also suggests some possibilities about the way inner speech is created in the brain. If it is derived from external speech, as he proposed, both might be expected to activate the same neural networks. Sure enough, long after his death, fMRI studies have linked inner speech to the left inferior frontal gyrus, including a region called Broca's area, which is known to be important for speech production.
Quite how much our inner and outer speech overlap remains a matter of debate. According to one view, inner speech is just external speech without articulation: the brain plans an utterance, but stops short of kicking our muscles into action. If that is the case, our internal voice should resonate with the same qualities of tone, timbre and accent as our ordinary external speech.
There are some hints that this may be the case. In their lab at the University of Nottingham, UK, psychologists Ruth Filik and Emma Barber recently asked participants to read limericks silently in their heads. One was: There was a young runner from Bath, Who stumbled and fell on the path; She didn't get picked, As the coach was quite strict, So he gave the position to Kath.
The other limerick read: There was an old lady from Bath, Who waved to her son down the path; He opened the gates, And bumped into his mates, Who were Gerry, and Simon, and Garth.
Importantly, some of the participants had northern English accents, with short vowels (pronouncing "Bath" to rhyme with "Kath"), while the others had the long vowels of a southern accent ("Bath" rhyming with "Garth"). By tracking the volunteers' eye-movements, the researchers showed that reading was disrupted when the final word of the limerick did not rhyme in that volunteer's accent – when a southerner read "Bath" then "Kath", for instance. Although this study suggests that inner speech does indeed have an accent – and presumably other qualities of our spoken voice – one concern is that the inner speech we produce when reading is not necessarily the same thing as our everyday, spontaneous inner speech, which means that more naturalistic studies are needed.
So much for the subjective qualities of inner speech. What, if anything, does it actually do? Vygotsky proposed that words in inner speech function as psychological tools that transform the task in question, just as the use of a screwdriver transforms the task of assembling a shed. Putting our thoughts into words gives them a more tangible form which makes them easier to use. It may also be that verbal thought can allow communication between other cognitive systems, effectively providing a common language for the brain.
One of Vygotsky's most enticing predictions was that private and inner speech give us a way of taking control of our own behaviour, by using words to direct our actions. While driving up to a roundabout in busy traffic, for example, I'll still tell myself, "Give way to the right", especially if I've just been driving overseas. Knocking out the systems responsible for inner speech should therefore impede our performance on certain tasks that require planning and control, offering a powerful test of the hypothesis.
Such experiments typically require participants to repeat a word to themselves out loud to suppress their verbal thoughts while they perform a task (a technique known as articulatory suppression). Using this set-up, Jane Lidstone, one of my colleagues at Durham University, looked at the performance of children aged 7 to 10 on a planning task known as the Tower of London, which involves moving coloured balls around between three sticks of differing lengths in order to match a given pattern. Lidstone found that children performed worse if they had to repeat a word out loud, compared with trials in which they instead tapped repetitively with one of their feet. Similar findings have emerged from studies with adults. Alexa Tullett and Michael Inzlicht of the University of Toronto in Canada gave student participants a classic test of control known as the Go/No-Go task, which required them to press a button the moment they saw a yellow square pop up on the screen, but to remain still when they saw a purple square. It is a considerable test of impulse control, and, as predicted, the students were less accurate during articulatory suppression, compared with when they were doing a spatial task. Although experiments like these seem artificial, they allow researchers the kind of control over conditions that good science demands to test something like self-control.

Pep talks

So we know that inner speech has a role in regulating behaviour, but could it also have a role in motivating it? The research on children's private speech (Vygotsky's precursor of inner speech, remember) shows that it frequently has an emotional or motivational flavour. Athletes often give themselves pep talks before, during and after performances. In our study of the quality of inner speech, McCarthy-Jones and I found that two-thirds of students reported using internal speech that either evaluated their behaviour or served to motivate it.
Inner speech may even help us to become aware of who we are as individuals. Some philosophers have proposed that awareness of inner speech is important for understanding our own mental processes, an aspect of what psychologists call metacognition. Children typically do not become aware of their own inner speech until around age 4, although it is uncertain whether that reflects their inability to reflect on their own thought processes, or the fact that inner speech is not yet fully internalised by that age. At Mount Royal University in Calgary, Canada, psychologist Alain Morin has found that people who use inner speech more often show better self-understanding. "Inner speech allows us to verbally analyse our emotions, motives, thoughts and behavioural patterns," he says. "It puts to the forefront of consciousness what would otherwise remain mostly subconscious."
While researchers are still gathering the evidence, these results certainly suggest that the voice in the head is important to many cognitive processes. But what about people who, for various reasons, don't talk to themselves in the usual way? As you might expect, deaf people who communicate in sign language often talk to themselves in sign too. People with autism, meanwhile, who often have problems with linguistic communication, seem not to use inner speech for planning, although they do use it for other purposes such as short-term memory. A more dramatic difficulty comes from damage to the language areas of the brain, which can silence some people's inner voices. One such individual, neuroanatomist Jill Bolte Taylor, reported a lack of self-awareness after a stroke that damaged her language system – supporting Morin's view that verbal thinking may be important for self-understanding.
Lending an ear to the differences between people might also tell us more about the dark side of inner speech, following a growing understanding that our internal monologue is not always beneficial to our well-being. When we worry and ruminate, we often do it in words, and our inner speech may contribute to anxiety and depression by keeping thoughts in the head that would be better off discarded. Inner speech may play its biggest role, however, in an experience that is often associated with other forms of mental disorder. People with certain psychiatric diagnoses (particularly schizophrenia), but also a small minority of people who do not have a mental illness, report the experience of hearing a person speak when there is no one present. Voice-hearing, or auditory verbal hallucination, is an enigmatic phenomenon whose cognitive and neural bases are not yet well understood. One prominent theory proposes that it occurs because the individual produces an utterance in inner speech that they do not recognise as their own. The result is that a bit of speech that was actually self-generated becomes attributed to another person: an alien voice.
Various lines of evidence converge to support this view. An early observation was that people who hear voices produce very slight activation in their articulatory muscles when their voices occur. Cognitive behaviour therapy to treat voice-hearing often focuses on blocking the phonological loop, by articulatory suppression or listening to music, so that the rogue inner speech cannot be generated. But the phenomenon of voice-hearing is undoubtedly more complicated than this. McCarthy-Jones, now at Macquarie University in New South Wales, Australia, notes that "while inner speech appears to be the basis of some voices, others are actual or mutated memories of earlier life-events (often traumatic ones)". Many researchers, particularly those associated with the worldwide hearingthevoice.org/looking-for-support Hearing Voices Movement, now believe that voices have important meanings for the individual, and therefore that they need to be understood rather than suppressed.

A shower of words

There is much more we need to learn about inner speech's roles in our thinking and behaviour. Some insights may come from people who, without any disability, don't report any inner speech at all. For some of these people, it may be that inner speech is present, but that it is so condensed and abbreviated that it no longer seems very like language. It will also be interesting to note the consequences when people try to suppress their inner speech (and indeed all conscious thought) through varieties of meditation.
One thing we can be sure about is that inner speech takes many forms. Some will be good for explicit self-regulation and motivation; others will be closer to a kind of deep thinking with no particular sound quality. In fact, understanding inner speech better will help us to be clearer about what we mean by the nebulous term "thinking", and in this way make progress with some long-standing philosophical problems about how language, cognition and consciousness work together.
When I think about my own inner speech, I keep coming back to Vygotsky's ideas about "condensation". Sometimes I catch myself in the middle of a full-blown argument with myself, debating things from different points of view. Most of the time, though, the experience is more fragmentary: thoughts and feelings that are close to being put into language, but are not yet quite the kind of speech you would hear spoken out loud. Vygotsky likened this transition of thought into speech to "a cloud shedding a shower of words". Condensed or expanded, this rich internal dialogue must hold clues to understanding the distinctively creative, flexible properties of human thought.
This article appeared in print under the headline "Life in the chatter box"

Bibliography

  1. Links to the relevant papers can be found in the online version of this article
Charles Fernyhough is a writer and psychologist at Durham University. He directs Hearing the Voice (hearingthevoice.org), a project on voice-hearing and inner speech funded by the Wellcome Trust. His new novel, A Box of Birds, is published by Unbound.

jueves, 6 de junio de 2013

Indignez-vous!

Indignaos! Indígnate! Indígnense! 
http://fr.wikipedia.org/wiki/St%C3%A9phane_Hessel 
http://www.millebabords.org/IMG/pdf/INDIGNEZ_VOUS.pdf
http://www.20minutes.fr/societe/diaporama-3187-hommage-national-stephane-hessel 
http://saptestele.wordpress.com/2011/01/08/indignez-vous-by-stephane-hessel-the-text/ 
The Nation magazine published an excellent translation by Damion Searls
http://www.edicionessimbioticas.info/IMG/txt/Indignate_.txt
¡Indígnate! Por Stéphane Hessel Después de 93 años, estoy cerca del final. El final para mi ya no está muy lejos. Pero todavía permítanme recordar a otros que actuaron basados en mi compromiso político. Fueron los años de resistencia a la ocupación Nazi -- y el programa de derechos sociales elaborado hace 66 años atrás por el Consejo Nacional de la Resistencia. Es a Jean Moulin [miembro asesinado del Consejo] a quien le debemos como parte de este Consejo, la unidad de todos los elementos de la Francia ocupada -- los movimientos, los partidos, los sindicatos -- para proclamar su membresía en la Francia combatiente, y le debemos esto al único líder que lo reconoció, el general Charles de Gaulle. Desde Londres donde me uní a de Gaulle en Marzo de 1941, aprendí que este Consejo había completado un programa lo adoptó el 15 de Marzo de 1944, que ofrece para la Francia liberada un grupo de principios y valores en los que descansaría la moderna democracia de nuestro país. Estos principios y valores los necesitamos más que nunca. Es hasta que nosotras lo veamos, todas juntas, que nuestra sociedad se vuelva una de la que estemos orgullosos, no esta sociedad de inmigrantes sin papeles -- expulsiones, sospechas respecto a los inmigrantes. No esta sociedad donde se cuestiona la seguridad social y los planes de pensiones y salud nacionales. No esta sociedad donde los medios masivos están en manos de los ricos. Son cosas en las que nos habríamos negado a ceder si fuesemos los herederos verdaderos del Consejo Nacional de la Resistencia. Desde 1945, después de un horroroso drama [La 2ª Guerra] hubo una ambiciosa resurrección de la sociedad a la que el mismo remanente del contingente del Consejo de la Resistencia se dedicó. Recordemosles mientrsa creaban un programa de salud nacional y de pensiones tal como la Resistencia quería, como su programa estipulaba, "un plan completo de salud nacional y seguridad social, apuntado a asegurar a todos los ciudadanos y ciudadanas los medios de subsistencia cuando sea que estén incapacitados para encontrar un trabajo; una jubilación que permita a los viejos trabajadores terminar sus días con dignidad." Las fuentes de energía, electricidad, y gas, minas, los grandes bancos, fueron nacionalizados. Ahora esto fue como el programa recomendaba: "... el retorno a la nación de los monopoilizados medios de producción, frutos del trabajo común, fuentes de energía, riqueza de las minas, de compañías de seguros y de los grandes bancos; la institución de una verdadera democracia económica y social involucra la salida de los grandes feudos económicos y financieros de la dirección de la economía." El interés general debe dominar sobre los intereses especiales. El hombre justo cree que la riqueza creada en la esfera del trabajo debe dominar sobre el poder del dinero. La Resistencia propuso, "una organización racional de la economía asegurando la subordinación de los intereses especiales a los intereses generales, y la emancipación de los "esclavos" de la dictadura profesional que fue instituída en los estados facistas," que había usado el gobierno interino [por dos años después de la guerra] de la república como un agente. Una verdadera democracia necesita una prensa independiente, y la Resistencia lo sabía, lo demandaba, defendiendo "la libertad de prensa, su honor y su independencia del Estado, el poder del dinero y la influencia extranjera." Esto es lo que alivió las restricciones a la prensa desde 1944. Y la libertad de prensa está definitivamente en peligro hoy. La Resistenica solicitó una "real posibilidad para que todos los niños y niñas franceses se beneficien de la más avanzada educación" sin discriminación. Las reformas ofrecidas en el 2008 van contra este plan. Jóvenes profesores y profesoras, cuyas acciones apoyo, llegaron al extremo de negarse a aplicarlas, y vieron sus salarios reducidos como forma de castigo. Se indignaron, "desobedecieron", juzgando esas reformas demasiado alejadas del ideal de una escuela democrática, muy al servicio de una sociedad de comercio y no desarrollando la mente inventiva ni crítica suficiente. Todas las fundaciones de la conquista social de la Resistencia están amenazadas hoy. El motivo de la Resistencia: Indignación. Alguno se atreverá a decirnos que el Estado no puede afrontar los gastos de estas medidas para ciudadanos nunca más. ¿Pero cómo puede existir hoy una falta de fondos para apoyar y extender estas conquistas si la producción de riqueza ha aumentado considerablemente desde el periodo de la Liberación cuando Europa estaba en ruinas? Al contrario, el problema es el poder del dinero, tan opuesto por la Resistencia y el gran hombre egoísta, con sus propios sirvientes en las altas esferas del Estado. Los bancos privatizados de nuevo, han probado estar más preocupados de sus dividendos y de los altos sueldos de sus líderes que del interés general. Esta disparidad entre los más pobres y los más ricos nunca había sido tan grande, ni amasar fortunas y la competición tan incentivado. ¡El motivo básico de la Resistencia fue la indignación! Nosotros, los veteranos de los movimientos de resistencia y de las fuerzas de combate de la Francia Libre, llamamos a la generación joven a vivir, transmitir, el legado de la Resistencia y sus ideales. Les decimos: Tomen nuestro lugar, ¡Indígnense! Los líderes políticos, económicos e intelectuales y la sociedad no tienen que ceder ni permitir la opresión de una dictadura internacional real o de los mercados financieros que amenazan la paz y la democracia. Deseo para todas las personas, para cada una que tengan sus propios motivos de indignación. Es invaluable. Cuando alguien te atropella como era atropellado por el Nazismo, la gente se vuelve militante, fuerte y comprometida. Ellos se unen a este momento histórico y los grandes momentos de la historia deben continuar gracias a cada individuo. Y este momento conduce a más justicia, más libertad, pero no a esa libertad ilimitada del zorro en el gallinero. Los derechos contenidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 son justamente eso, universales. Si te encuentras con un desfavorecido, siente pena por él pero ayúdale a ganar sus derechos. Dos visiones de la historia Cuando trato de entender qué causó el fascismo, lo que lo hizo que tantos fueran dominados por Hitler y el régimen de Vichy, me digo a mi mismo que los propietarios, con sus egoísmos estaban tremendamente asustados con la revolución Bolchevique. Se les permitió liderar con sus miedos. Pero si, hoy como entonces una activa minoría se levanta, será suficiente; debemos ser la levadura que hace que el pan suba. Ciertamente, la experiencia de una persona muy vieja como yo, nacida en 1917, es diferente a la experiencia de la gente joven de hoy en día. Yo a menudo le pido a profesores la oportunidad de interactuar con sus estudiantes y les digo: No tienen las mismas obvias razones para comprometerse. Para nosotros resistir era no aceptar la ocupación alemana, vencer. Esto fue relativamente sencillo. Simple como lo que siguió la descolonización. Entonces vino la guerra en Argelia. Era necesario que Argelia fuese independiente, era obvio. En cuanto a Stalin, aplaudimos la victoria del Ejército Rojo contra los Nazis en 1943. Pero ya sabíamos de las atrocidades stalinistas de 1935, e incluso si era necesario mantener los oídos abiertos hacia el comunismo para compensar el capitalismo estadounidense, la necesidad de oponernos a esta insoportable forma de totalitarismo se había establecido como una perogrullada. En mi larga vida presencié una sucesión de motivos para indignarme. Estas razones nacieron menos de una emoción que de un compromiso deliberado. Como estudiante de una escuela normal [una escuela de magisterio] fui muy influenciado por Sartre, un compañero de estudios. Su "La náusea" [Una novela], "El Muro" [Un drama] y "El Ser y la Nada" [un ensayo] fueron muy importantes en el entrenamiento de mi pensamiento. Sartre nos enseñó "Ustedes son responsables como individuos". Ese fue un mensaje libertario. La responsabilidad de una persona no puede ser asignada por el poder o una autoridad. Al contrario, es necesario estar involucrado en el nombre de la responsabilidad de uno como ser humano. Cuando entré en la French Ècole Normale Superieure, en la calle Ulm en París en 1939, entré como un ferviente adherente del filósofo Hegel, y adherí al pensamiento de Maurice Merleau-Ponty. Su enseñanza explora la experiencia concreta, la del cuerpo y sus relaciones con los sentidos, una gran sensación singular enfrentada con una pluralidad de sensaciones. Pero mi optimismo natural que busca que todo lo deseable sea posible, me llevó más bien a Hegel. El Hegelismo interpreta la larga historia de la humanidad como teniendo un significado: Es la libertad del hombre progresando paso a paso. La historia se hace de sucesivos choques y la toma en consideración de los desafíos. La historia de las sociedades y por lo tanto, de los avances, y al final el hombre ha alcanzado su plena libertad, tenemos en el estado democrático su forma ideal. Este es ciertamente otro entendimiento de la historia. Dice que el progreso está hecho de "libertad", luchando por "siempre más"; esto puede ser como si viviésemos en un huracán devastador. Así es como se lo representaba a un amigo de mi padre, el hombre que compartió conmigo un esfuerzo por traducir al alemán "En busca del tiempo perdido" [novela] de Marcel Proust. Él era el filósofo alemán Walter Benjamin. Había elaborado una visión pesimista de una pintura de Paul Klee, un pintor suizo, el "Angelus Novus", donde la cara del ángel abre los brazos para contener y empujar una tempestad, que él identifica con el progreso. Para Benjamin, que se suicidaría en Septiembre de 1940 para escapar del Nazismo, el sentido de la historia es la progresiva dominación de un desastre tras otro. Indiferencia: La peor de las actitudes. Es verdad que las razones para estar indignadas pueden verse hoy menos claramente relacionadas o el mundo se ha vuelto demasiado complejo. ¿Quién está haciendo el ordenamiento, quién lo decide? No es siempre sencillo diferenciar entre todas las corrientes que nos gobiernan. No estamos lidiando con una pequeña elite cuyas actividades pueden ser fácilmente visibles. Este es un mundo vasto, en el cual tenemos una sensación de interdependencia. Vivimos en una interconectividad como nunca antes. Pero en este mundo todavía hay cosas intolerables. Para verlas, es bueno y necesario mirar, buscar. Le digo a los jóvenes, busquen poco y eso es lo que van a encontrar. La peor de las actitudes es la indiferencia, decir "No puedo hacer nada contra eso. Ya me las arreglaré para salir adelante." Por incluirte a ti mismo en esto, pierdes uno de los elementos que hacen al ser humano: la facultad de indignarse y el compromiso que es una consecuencia de lo primero. Ellos y ellas [las personas jóvenes] pueden desde ya identificar dos grandes desafíos nuevos: 1. La gran brecha que existe entre los más pobres y los mśa ricos y que no cesa de crecer. Es una innovación de los siglos 20 y 21. Los más pobres en el mundo de hoy ganan apenas dos dólares al día. Las nuevas generaciones no pueden dejar que esta brecha se vuelva mayor. Los reportes oficiales por sí solos deberían provocar un compromiso. 2. Derechos humanos y estado del planeta: Tuve la oportunidad después de la Liberación de participar en la escritura de la Declaración UNiversal de los Derechos Humanos, adoptada por la Organización de las Naciones Unidas, el 10 de Diciembre de 1948 en París en el Palacio de Chaillot. Fue como secretario privado principal de Henry Laugier, el Secretario General adjunto de la ONU, y como secretario de la Comisión sobre Derechos Humanos que yo con otros participamos en la redacción de esta declaración. No sabría cómo olvidar el rol en su elaboración de René Cassin, quien fue comisionado nacional de justicia y educación en el gobierno de la Francia Libre en Londres en 1941 y ganó el Premio Nobel en 1968, ni el de Pierre Mendès-France en el Consejo Económico y Social a quien le enviábamos los borradores que producíamos antes de ser considerados por el Tercer Comité (Social, Humanitario y Cultural) de la Asamblea General. Fue ratificado por los 54 estados miembros en sesión de las Naciones Unidas y yo lo certifiqué como secretario. Es a René Cassin a quien le debemos el concepto de "derechos universales" en vez de "derechos internacionales" como lo planteaban nuestros amigos estadounidenses y británicos. Esto [universal en vez de internacional] fue clave porque, al final de la Segunda Guerra mundial, lo que estaba en juego era lo que iba a ser emancipado de las amenazas del totalitarismo que había pesado sobre la humanidad. Para llegar a ser emancipado era necesario obtener de los estados miembros de la ONU una promesa de respetar estos derechos universales. Esto fue una forma de tratar de burlar el argumento de "soberanía total" que cada nación enfatiza mientras se dedica a provocar violaciones contra la humanidad en su propio suelo. Tal sería el caso de Hitler quien se sentía con un poder supremo y autorizó a provocar un genocidio. Esta declaración universal le debe mucho a la repulsión universal hacia el Nazismo, el fascismo y el totalitarismo -- y le debe un montón, en nuestras mentes al espíritu de la Resistencia. Tenía la sensación de que era necesario moverse rápidamente para no ser engañados por la hipocresía que había en la composición de la ONU, algunos que reclamaban que esos valores ya estaban ganados no tenían intención alguna de promoverlos fielmente -- afirmaban que nosotros tratábamos de imponerles valores en la declaración. No puedo resistirme al deseo de citar el artículo 15 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948): "Toda persona tiene el derecho a una nacionalidad." El artículo 22 dice: "Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad." Y si bien esta afirmación tiene un alcance declarativo y no legal, ha jugado un papel muy importante desde 1948. Esto llevó al pueblo colonizado a pelear por su independencia; esto sembró en sus mentes una batalla por la libertad. Noto con satisfacción que en el curso de las últimas décadas ha habido un aumento en las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) y en movimientos sociales como ATTAC (Asociación por una Tasa a las Transacciones financieras especulativas y la Acción Ciudadana) o como la FIDH (Federación Internacional de Derechos Humanos) y Amnistía Internacional que son activos y competitivos. Es obvio que para ser efectivos hoy es necesario actuar en red, usar todos los medios de comunicación modernos. A la gente joven le digo: Miren alrededor, encontrarán temas que justifiquen su indignación -- hechos acerca del tratamiento de inmigrantes, de inmigrantes "ilegales", de gitanos. Encontrarán situaciones concretas que les llevan a fortalecer su acción ciudadana. ¡Busquen y encontrarán! Mi indignación por lo que ocurre en Palestina. Hoy mi mayor indignación tiene que ver con Palestina, la Franja de Gaza y Cisjordania. Este conflicto es indignante. Es absolutamente esencial leer el reporte de Richard Goldstone, de Septiembre del 2009, en Gaza, en que un juez sudafricano y judío que afirmaba aun ser un sionista, acusó al ejército israelí de haber cometido "actos comparables a crímenes de guerra y quizás en determinadas circunstancias, crímenes contra la humanidad" durante su "Operación Plomo Fundido" que duró 3 semanas. Volví a Gaza en 2009 cuando pude entrar con mi esposa gracias a nuestros pasaportes diplomáticos, para estudiar de primera mano lo que el reporte decía. La gente que nos acompañaba no fue autorizada a entrar en la franja. Allí y en Cisjordania. También visitamos el refugio de palestinos establecido por la UNRWA desde 1948, donde más de 3 millones de palestinos fueron expulsados desde sus tierras en Israel, esperando todavía un cada vez más problemático retorno. En cuanto a Gaza, esto es como una cárcel sin techo para un millón y medio de palestinos. Una prisión donde la gente se organiza para sobrevivir. A pesar de la destrucción material como la del Hospital de la Media Luna Roja por la Operación Plomo Fundido, esta el comportamiento de sus habitantes, su patriotismo, su amor por el mar y las playas, su constante preocupación por el bienestar de sus niños, que son innumerables y alegres, que permanecen en mi memoria. Estábamos impresionados con cuán ingeniosamente ellos enfrentaban todas las carencias que les han sido impuestas. Les vimos hacer ladrillos, por falta de cemento, para reconstruir las miles de casas destruídas por los tanques. Ellos nos confirmaron que hubieron 1.400 muertos -- incluyendo mujeres, niños y ancianos en el campo palestino -- durante esta "Operación Plomo Fundido" llevada a cabo por el ejército israelí, comparada con tan sólo 50 personas heridas en el lado israelí. Comparto las conclusiones del juez sudafricano. Que estos judíos puedan, ellos mismos, perpetrar crímenes de guerra es insoportable. Ay, la historia no nos da ejemplos suficientes de gente que extrae lecciones desde su propia historia. ¿Terrorismo o exasperación? Sé que Hamas [partido de los luchadores de la libertad palestinos], que ha ganado las últimas elecciones legislativas, puede no ayudarlos que cohetes sean lanzados sobre ciudades israelíes en respuesta a la situación de aislamiento y bloqueo en que los gazanos viven. Pienso naturalmente que el terrorismo es inaceptable; pero es neceario admitir (desde la experiencia en Francia) que cuando el pueblo está ocupado por fuerzas inmensamente superiores a ellos mismos, la reacción popular no puede ser totalmente pacífica. ¿Le es útil a Hamas lanzar cohetes hacia Sdérot [pueblo israelí al otro lado de la frontera con la franja de Gaza]? La respuesta es no. Esto no sirve a sus propósitos pero ello puede explicar esto como una muestra de la exasperación de los gazanos. Bajo la noción de exasperación, es necesario entender la violencia como la lamentable conclusión de situaciones inaceptables a las cuales han sido sometidos. Por lo tanto, ellos pueden llamarlo, terrorismo como una forma de exasperación. Y este llamado "terrorismo" es un nombre inapropiado. Uno no debería tener que recurrir a esta exasperación, pero hay que tener esperanza. La exasperación es una negación de la esperanza. Es comprensible, diría que es casi natural, pero aún es inaceptable. Porque esto no permite a adquirir resultados que la esperanza posiblemente puede eventualmente producir. No violencia: El caminio que debemos aprender a seguir. Estoy persuadido a que el futuro le pertenece a los no violentos, la reconciliación de diferentes culturas. Es por esta vía que la humanidad entrará a su siguiente etapa. Pero en esto estoy de acuerdo con Sartre: No podemos excusar a los terroristas que lanzan bombas, pero podemos entenderlos. Sartre escribió en 1947: "Reconozco que la violencia en cualquier forma que pueda manifestarse es un revés. Pero es un revés inevitable porque estamos en un mundo de violencia. Y si bien es cierto que el riesgo de recurrir a la violencia es permanente, es también cierto que es el medio seguro para hacerla detenerse." A esto añadiría que la no-violencia es una segura forma de hacer que la violencia se detenga. Uno no puede tolerar el terrorismo, usando a Sartre o en el nombre de este principio, durante la guerra de Argelia ni durante los juegos olímpicos de Munich en 1972, en el intento de asesinato contra los atletas israelíes. El terrorismo no es productivo y Sartre mismo se preguntaría al final de su vida sobre el sentido de la violencia y dudar de su razón de ser. Sin embargo, proclamar "la violencia no es efectiva" es más imporante que saber si uno debe condenar o no a quienes se dedican a esto. El terrorismo no es efectivo. En la noción de la efectividad, una esperanza no sangrienta es necesaria. Si hay una esperanza violenta, está en el poema de William Appollinaire "la esperanza es violenta" y no en la política. Sartre, en Marzo de 1980, a tres semanas de su muerte declaró: "Es necesario tratar de explicar por qué el mundo de hoy, que es horrible, es sólo un instante en un largo desarrollo histórico, que la esperanza siempre ha sido una de las fuerzas dominantes en revoluciones e insurrecciones y cómo todavía siento esperanza como mi concepción de futuro. Es necesario entender que la violencia se opone a la esperanza. Es necesario preferir la esperanza, esperanza por sobre la violencia. La no-violencia es el camino que debemos aprender a seguir. También los opresores. Es necesario llegar a negociaciones para quitar la opresión; esto es lo que permitirá no tener más violencia terrorista. Por lo tanto no debemos permitir que se acumule demasiado odio. El mensaje de Mandela y Martin Luther King encuentra toda su pertinencia en el mundo que ha superado la confrontación de ideología [p.e. Nazismo] y el totalitarismo conquistador [p.e. Hitler]. Esto es también un mensaje de esperanza en la capacidad de las sociedades modernas de sobreponerse a conflictos por medio del mutuo entendimiento y una paciente vigilancia. Para alcanzar este punto es necesario basarse en derechos, en vez de violaciones, quien sea el autor, debe causar nuestra indignación. No hay que transar estos derechos. Por una insurrección pacífica. He apreciado, y no soy el único, la reacción del gobierno israelí cuando por la forma en que cada viernes los ciudadanos de Bil'in protestaban sin usar piedras ni la fuerza hasta el muro de separación. Las autoridades israelíes calificaron esto como un "terrorismo no sangriento". Esto es algo bueno... Es necesario ser israelí para calificar la no violencia como terrorista. Es especialmente necesario para ser incómodos [como le resultaba a los israelíes] por la eficacia de la no-violencia, que se encuentra para provocar apoyo, entendimiento -- el apoyo de todas las personas que en el mundo son adversarias de la opresión. El pensamiento productivista, impulsado por Occidente condujo al mundo a una crisis de la que debe salir a través de una radical ruptura con el concepto de "crecer" no solo en el campo financiero sino también en el dominio de las ciencias y la tecnología. Ya es el momento de que las preocupaciones acerca de la ética, la justicia y el equilibrio duradero (económico y medio ambiental) prevalezcan. Porque son los riesgos más serios que nos amenazan. Ellos pueden poner fin a la aventura humana en el planeta, que puede llegar a ser inhabitable para los humanos. Pero sigue siendo cierto que el progreso más importante fue hecho después de 1948 [año de la fundación de la ONU y la declaración de los Derechos Humanos]: descolonización, el fin del apartheid, la destrucción del imperio soviético, la caída del muro de Berlín. Por otro lado, los diez primeros años del siglo XXI fueron un periodo de degeneración. Esta degeneración es explicada en parte por la presidencia de George Bush, los eventos del 11 de Septiembre y desastrosas consecuencias que involucran a los Estados Unidos, tales como la intervención militar en Iraq. Tenemos esta crisis económica, pero todavía no iniciamos una nueva política de desarrollo. Del mismo modo, la cumbre de Copenhagen contra el cambio climático no produjo una política real para la preservación del planeta. Estamos en el umbral entre el terror de la primera década y las posibilidades de las décadas que siguen. Pero es encesario tener esperanza, es siempre necesario. La década anterior, la de los noventa, ha sido un tiempo de gran progreso. Las Naciones Unidas tuvieron la sabiduría de llamar a conferencias como la de Río sobre medio ambiente, en 1992, y la de Beijing sobre la mujer en 1995. En Septiembre del 2000, por iniciativa del secretario general de la ONU, Kofi Annan, los 191 miembros adoptaron una declaración con "8 objetivos del milenio para el desarrollo" de la que notablemente prometieron reducir la pobreza en el mundo a la mitad para el 2015. Mi pesar está en que ni Obama ni la UE se han comprometido a lo que debiera ser su aportación por una fase constructiva, basada en valores fundamentales. Conclusión. ¿Cómo concluir este llamado a la indignación? Diciendo todavía lo que, en ocasión del sexagésimo aniversario del programa del Consejo Nacional de la Resistencia dijimos el 8 de Marzo del 2004 -- somos veteranos de los movimientos de resistencia y fuerzas de combate de la Francia Libre (1940-1945) -- que ciertamente "El nazismo fue derrotado, gracias al sacrificio de nuestros hermanos y hermanas de la Resistencia y a las Naciones Unidas contra la barbarie fascista. Pero esta amenaza no ha desaparecido y nuestra ira contra la injusticia sigue intacta". No, esta amenaza no ha desaparecido por completo. Convoquemos una verdadera insurrección pacífica contra los medios de comunicación de masas que no propongan como horizonte para nuestra juventud otras cosas que no sean el consumo en masa, el desprecio hacia los más débiles y hacia la cultura, la amnesia generalizada y la competición excesiva de todos contra todos." A todas las personas que harán el siglo XXI, les decimos con afecto: CREAR ES RESISTIR; RESISTIR ES CREAR.

Puja y cállate!

http://youtu.be/Hf69zR0xri8

lunes, 3 de junio de 2013

A la caza de leones devora-hombres!

Estas fieras son de la línea supersalvaje que gusta(ba) cazar Juan Carlos, el rey de Españistán
http://www.guardian.co.uk/environment/video/2013/jun/03/lions-canned-hunting-south-africa-video

The Antikythera Mechanism

http://www.theepochtimes.com/n3/80087-2000-year-old-computer-used-by-ancient-greeks/
The Antikythera mechanism is a 2000 years old mechanical device used to calculate the positions of the sun, moon, planets and the dates of the ancient Olympic Games. The mechanism was discovered in a shipwreck in Greece in the year 1900. (antikythera-mechanism.gr/)

The Antikythera Mechanism, along with other artifacts found at the shipwreck, can be viewed at the exhibition “The Antikythera Shipwreck: the Ship, the Treasures, the Mechanism,” which will continue to run at the National Archaeological Museum in Athens, Greece, from now through