LOBO de CRIN o BOROCHI (Chrysocyon brachyurus)

Cánido de las pampas. Los guaraníes lo llaman aguará guasú ("zorro grande")
Más información en español, inglés y alemán o ver foto o video

A MIS LECTORAS... y al resto

“Amigos lectores que leerán este libro blog, | despójense de toda pasión | y no se escandalicen al leerlo |
no contiene mal ni corrupción; | es verdad que no encontrarán nada de perfección |
salvo en materia de reír; |
mi corazón no puede elegir otro sujeto | a la vista de la pena que los mina y los consume. |
Vale mejor tratar de reír que derramar lágrimas, | porque la risa es lo propio y noble del alma. Sean felices!
--François Rabelais (circa 1534) [english]

lunes, 1 de octubre de 2007

De mujeres, divas y beldades

Una proposición conocida en el vulgo refiere:
"las mujeres son un mal necesario"
Si como corolario aceptamos que un mal cualquiera, necesario o no, puede ser considerado una simple maldad y partiendo de la hipótesis que no todas las mujeres sean malas, aceptemos la posibilidad que muchas mujeres puedan ser la maldad personificada para el hombre del que ya ha adoptado el apellido (señora del XXX zutano, señora de Mengano, esposa del borrachín de ...) por una unión nupcial, paternalismo o por algún intercambio de humores a lo largo de más de dos años).
Me aventuro a afirmar que algunas pueden ser malísimas (como amigas, como amantes, como secretarias, como colegas, como protectoras del legado del esposo, en la cama, cocinando, etc.
Sin que me tilden de machista empedernido, yo trato tan sólo de enunciar y demostrar si es válida la siguiente afirmación, desde el punto de vista masculino (sobre todo considerando a las malas):
son (ciertas) mujeres una función de la maldad ????

Sin duda alguna está demostrado el hecho que mujeres exigen atención dedicada, que requieren bastante tiempo y con seguridad (sobre todo si son jóvenes) mucho dinero, por lo tanto vale simplificar que
mujeres = tiempo * dinero
Y de acuerdo a Benjamin Franklin en Advice to a Young Tradesman (1748) "time is money", se considera que:
tiempo = dinero
Por lo tanto vale:
mujeres = dinero * dinero
mujeres = dinero
(al cuadrado)
Si Franklin hubiera sabido de las luchas del feminismo del último siglo y la degeneración de algunas cualidades de ellas, con seguridad llegaría a la misma conclusión y quizá la potenciaría en alguna fórmula parecida. Muchas mujeres son para la mayoría de los hombres una pérdida potencial del tiempo y calidad de vida. No por nada quedamos calvos.


Además es conocido que el dinero es el origen de muchos males, digamos: la raiz de toda maldad
Bien, expresado como ecuación:
dinero = raiz cuadrada de maldad
Por lo tanto:
dinero = (raiz cuadrada de maldad) al cuadrado
raiz cuadrada del cuadrado de un número es el mismo número, por lo tanto:
dinero = maldad
como ya sabemos
mujer = dinero
al cuadrado
Sustituyendo tenemos:
mujer = maldad al cuadrado
Lo cual puede extenderse, y ya que nadie logra la cuadratura del círculo, peor de la mujer y manteniéndonos en un círculo vicioso simplificamos al lenguaje común:
Mujer = Maldad

Quod erat demostrandum (y así queda demostrado):
En un modo generalizado, vale:
mujeres = maldad

Y por extensión:
bella Mujer = bella Maldad (me suena a beldad...)
Y si consultan textos bíblicos y coránicos, llegarán a nuevas conclusiones respecto a la mujer y la maldad. Puede resultarles familiar y adecuada mi frase:
"la mujer frígida es la perdición de todo hombre arrecho enamorado"

Respecto a beldades... Si apenas la conocistes y ya te enumera sus necesidades vitales, materiales sobre todo. Las necesidades intrínsecas de toda diva. Nada más y nada menos.
Necesidades que claro, jamás concuerdan con tus necesidades apremiantes de amistad, cariño, calor humano, caricias, y otros jaleos o protocolos placenteros de alcoba.
En estos casos excepcionales, pues como hombres sabemos que es extremadamente raro que una mujer en lo más intimo de su ser sea materialista y calculadora...un par de reflexiones:
No, señoritos...! La mujer no te elige por el costo del auto fino que has comprado, pagadero a 2o años plazo, ella te elige por tu gusto exquisito al elegir la marca lujosa, el color y el de los asientos de cuero. Más al respecto requiere tiempo y estudios. No tengo ambos...
Se puede afirmar como axioma irrevocable que en estos raros casos se exige prudencia y mucho análisis para refutar, acorde al caso, lo siguiente:
mujer bella es una función de una constante (positiva o negativa, generalmente muy inconstante) respecto a una beldad y a posteriori se generaliza que:
Mujer bella es función (beldad)
Mujer bella = K * beldad
cuando K es una constante negativa (e inconstante)
Con mi premisa que
Nada es tan inconstante como el amor de una mujer bella

puedo afirmar:
Mujer bella = maldad
al cubo
y no pienso demostrarlo...
Qué se puede hacer en estos casos para sacar el mal de raiz (su raiz cúbica) y dado el caso que ella es "realmente" una linda mujer ante tus ojos de perdido enamorado cegatón?
Pues yo recomiendo casarse o enyuntarse con ella. Dicen que el amor cambia a la gente. Cambiará ella o vos o ambos. De todos modo, es el primer paso al divorcio! Donde se demostrará nuevamente que algunas decisiones hechas con las gónadas ensacadas nos cuestan generalmente a los hombres un ojo de la cara y algún mal del corazón incluido. Y el amor es historia.
Decía mi bisabuela teutona:
"Cuídate de las feas tanto como de las bellas. Ambas logran su objetivo."
Las otras restantes están feliz o desgraciadamente casadas criando nietos.

Entre las feas y las bellas que conozco en Cambalandia hay algo en común y eso será parte de otra entrada en este blog. Como adelanto refiero la definición del RAE en su cuarta acepción:
Vividora:
4.
adj. Que vive a expensas de los demás, buscando por malos medios lo que necesita o le conviene. U. t. c. s.

No en vano estaba ya inscrito en algunas paredes de Herculanum, hoy Ercolano, a los pies del Vesubio, hace casi 2000 años el siguiente aviso:
Cave feminam vivitoram! (Cuidado con las vividoras!)

No hay comentarios.: