LOBO de CRIN o BOROCHI (Chrysocyon brachyurus)

Cánido de las pampas. Los guaraníes lo llaman aguará guasú ("zorro grande")
Más información en español, inglés y alemán o ver foto o video

A MIS LECTORAS... y al resto

“Amigos lectores que leerán este libro blog, | despójense de toda pasión | y no se escandalicen al leerlo |
no contiene mal ni corrupción; | es verdad que no encontrarán nada de perfección |
salvo en materia de reír; |
mi corazón no puede elegir otro sujeto | a la vista de la pena que los mina y los consume. |
Vale mejor tratar de reír que derramar lágrimas, | porque la risa es lo propio y noble del alma. Sean felices!
--François Rabelais (circa 1534) [english]

lunes, 12 de octubre de 2009

Bola de Nieve

http://www.youtube.com/watch?v=MXcIRwsmwuw
El cubano Ignacio Villa, conocido artisticamente como Bola de Nieve
A Ignacio Villa le decian Bola De Nieve porque él era uno de los pocos maestros negros de Cube de los 40's o 50's. El era maestro de matemáticas en la escuela y ellos le decian Bola De Nieve por su color tan perforado de negro.

Natural insecticides

Sodomy law

A sodomy law is a law that defines certain sexual acts as sex crimes. The precise sexual acts meant by the term sodomy are rarely spelled out in the law, but are typically understood by courts to include any sexual act which does not lead to procreation. It also has a range of similar euphemisms.[1] These acts typically include oral sex, anal sex and bestiality; in practice such laws have rarely been enforced against heterosexual couples.[2]
Such laws have roots in antiquity, and are linked to religious
proscriptions against certain sex acts. Contemporary supporters of
sodomy laws argue that there are additional reasons for retaining them.
Sodomy laws can be found around the world. Today, consensual
homosexual acts between adults are illegal in about 70 out of the 195
countries of the world;[3] in 40 of these, only male-male sex is outlawed.[4] This number has been declining since the second half of the 20th century.

Premio Nobel y necesidades básicas

How Nobel Winners Spend Their Prize Money
When Austrian Elfriede Jelinek won the Nobel Prize in Literature in 2004, a television reporter asked what the prize meant to her. Jelinek paused, apparently amused at the foolishness of the question, then replied:
Financial independence, of course.
Read more
Albert Einstein
In divorce papers signed in 1919, which finally dissolved Einstein's troubled marriage to his first wife, Mileva Maric, the theoretical physicist left all his Nobel money to Maric and their two sons. There has been a lot of speculation around that decision. Some have suggested that Einstein felt indebted to Maric — it has been rumored that she, herself a budding young scientist, helped author some of Einstein's most famous work. Although there's no clear evidence that she co-wrote any of his papers, few historians doubt that she assisted her husband and often provided him a sounding board.
Perhaps more intriguing is Einstein's bold prescience:
He left the money to Maric in 1919 (in a notarized document, no less), yet was not awarded the Nobel Prize in Physics until 1921. — R.F.
Podcast: A Brief History of the Nobel Prizes

"Mr." Gay World

Esto es una oportunidad para los lindos hechos los machos.
No es bueno vivir una vida doble, ocultando sus verdaderas aspiraciones e inclinaciones... Libérense y supérense, pueden llegar a artistas gay-porno internacionales!
Tendrán toda la fama, sexo y dinero que esperan!

Leer primero la fuente: Especie de Género (1) (2) 30 Agosto 2009

Un Mr. Gay World debería...

  • Mostrar interés en el mundo y en la gente que lo rodea
  • Ser naturalemente paciente, compasivo y considerado.
  • Aceptar y adaptarse a los cambios en su entorno.
  • Poder articular sus pensamientos para una conversación inteligente.
  • Tener brillo y encanto naturales.
  • Ser seguro de si mismo pero no arrogante ni vanidoso.
  • Estar preparado para convertirse en embajador de su nación y comunidad local y estar orgulloso de serlo.
  • Saber ser diplomático.
  • Inspirar a sus pares y la gente que le rodea.
  • Estar dispuesto a arriesgarse y superarse en busca de la excelencia.

Si sientes que tines esas condiciones y

1. Eres mayor de 18 años.
2. Te identificas como un hombre gay y no temes reconocerlo públicamente.
3. Eres seguro de ti mismo y responsable.
4. Tienes visa o estas en condiciones para gestionar la visa europea para viajar a Oslo (Noruega)
5. Hablas inglés

miércoles, 7 de octubre de 2009

Mensaje de una decepcionada del 98%

Una cambalandesa de labios carnosos y sensuales, amante de un conejito, Sandy, se permitió responder con casi la misma cantidad de texto que recibió desde mi teclado, de aquel representante atípico del 98% de los hombres, aquellos con una idee fixe y con intereses ordinarios, aquellos que no ven más, pero van más allá de las bragas y corpiños con que gustan mostrarse en sus perfiles de comunidades internetianas el 89 % de las damas y damiselas que se molestan por el interés follatorio-asumámoslo secundario- del 98 % de sus galanes.

Pienso que el corpiño que se ve como foto principal de su perfil no se ajusta a alguna idea intelectual o intrínsicamente literaria que no fomente el morbo 'chuto' de 2500 idiotas que en 3 años vieron tal perfil de una mujer interesada tan sólo en discutir con hombres sobre literatura y poesía.
Bueno, todos los grandes literatos y poetas tuvieron como principal motu propio y modus vivendi el sexo y el resto de los placeres poco intelectuales. Puedo nombrar a algunos: Catullus, Sartre, Beauvoir, Nin, Miller, Bukowski, Darío Fo, Neruda, Darío, García M., Benedetti, etcetera... y mi favorito: Isidoro Cañones.
He aquí el mensaje de Grace84, a quien agradezco su paciencia y compostura, pero critico su falta de ortografía y puntuación:

Gracias por escribir.
Pense que ya no existian los hombres ordinarios pense que solo habian caballeros que gustan hablar de la Literatura, poesia cosas que valgan la pena etc y compararla con la vida diaria y que no les guste lo rutinario (porque solo piensa en la cama) Una vez mas estoy decepcionada de los Hombres como es posible que el 98 por ciento de los hombres solo piense que solamente las mujeres servimos para la cama, ( se creen tan hombres por solo tener sexo, alguna vez se habran preguntado si somos felices o que mas necesitamos para ser felices?) y que ignorantes son porque no saben nada a cerca de nosotras las mujeres, no tienen ni idea de lo que queremos , y estoy harta de que tan solo pòr ver una foto de una mujer media chuta se dignen a agregarla o escribirle mails tan ordinarios como ellos mismos. Gracias a Dios no he caido en ninguna garra de gente tan ORDINARIA porque esa es la palabra no saben como conquistar se olvidan de que merecemos respeto por mas que vivamos en el 5to infierno pero no deberia sorprenderme la gente Boliviana es asi solo en Bolivia pasa esto solo porque tienen unos centavos mas se creen la gran cosa pero que ESTUPIDES mas grande! ni siquiera estudian o si estudian es envano no saben respetar ni comportarse ni aceptarse ni quererse asi mismo muchos menos a los que estan a su alrededor. Y gracias por escribir una vez mas pero no estas a la altura de mi cerebro que es mas inteligente que tuyo espero que no lo tomes a mal , es mas es un pequeño consejo de lo muhco que te falta por aprender. Que tengas buen dia.

Nota bene:
Trataré de aprender, a mi edad nunca es tarde...
Suerte con el 0,2% intelectual de los 200 amigos anotados en el perfil (alguno que piense en la cama tan sólo para dormir... y solo)

Isidoro Cañones, solterón empedernido

Fuente
Isidoro era un fiel representante del típico "chanta porteño", y recreaba el prototipo del hombre de la noche. Sus andanzas fascinaban aún a aquellos que no comulgaban con su ética y sus métodos, y lograba que muchos anhelaran vivir la vida como él, una vida que, en sus comienzos, representaba a todo un sector del país, que, sin ser de la elite económica, vivía y conocía el Buenos Aires nocturno, y disfrutaba de las fiestas de la alta sociedad.
Para quienes no accedían a las “Boites” y al “Jet-set”, Isidoro era una forma de vivir y conocer a Buenos Aires de noche. Incluso, todavía, en los años '40, era necesario vestir esmoquin y moñito para entrar en las fiestas de la alta sociedad (a propósito del tema, el apellido “Cañones” Isidoro sólo lo usaba como aquella dote que le permitía acceder a ciertos lugares paquetes y presentarse en sociedad).
EXPERTO EN TRAGOS

TODO UN PERSONAJE

¿Cómo definirlo? Según el escritor Luis Guzmán, “Isidoro era un playboy de otro tiempo y hacía gala de un cinismo casi inocente; era un tarambana, y a su vez un antihéroe algo querible a partir de sus fracasos, nunca demasiado malo ni demasiado cínico como para juzgarlo”. Por su parte, el filósofo Omar Bello dijo que “nadie sintetizó mejor al porteño y, por añadidura, al argentino promedio: un chanta irresponsable, pero increíblemente carismático. Ladrón, pero sin sangre ni violencia. Estafador del ingenio". Andrés Accorsi expresó, entre otras cosas, que "Isidoro no estaba del lado de los buenos: estaba del lado de Isidoro. Si descubría las fallas del sistema, era en su propio beneficio y no para cambiar una situación injusta. La suya era una revolución frívola, que bien justificaba las infames estafas de las que se valía con tal de obtener guita, chapa y chicas". Es importante señalar también, por supuesto, lo que dijo una vez, acerca del personaje, el semiólogo Oscar Steinberg: "Isidoro tenía el optimismo del pequeño triunfador cotidiano, a quien le importa lo que pasa hoy y no mañana".
La valentía, como se dijo, no era su fuerte, y, aunque Isidoro Cañones era tramposo y algo indolente, en el fondo era de buen corazón, lo que lo hacía querible. Isidoro era aficionado a la vida fácil, a las carreras de caballos, a los autos deportivos descapotables (en general, el modelo de auto que utilizaba Isidoro era un BMW Cabriolet 503), y a su inseparable "Scotch", que lo acompañaba diariamente. Generalmente con polera negra, saco cruzado (de anchas solapas), mocasines relucientes, pelo a la gomina (aunque con algunos pelos eternamente parados), y un vaso de whisky “Chivas Regal” para entonarse, Isidoro iba de fiesta en fiesta buscando diversión y viviendo la vida a su manera, ya que saldría a festejar cualquier asunto que sería de su agrado. También podía pasar jornadas enteras jugando al póquer (ver tira). Otra cosa que le gustaba era bailar, sobre todo con música jóven y popular (click aquí), aunque dominaba distintos ritmos.
CLICK PARA AGRANDAR

CON LINDAS MUJERES

Isidoro siempre se las ingeniaba para pasar las horas a cuerpo de rey, con mujeres hermosas y de curvas insinuantes, pilchas de novela (una de sus cuentas pendientes casi siempre eran con el sastre, Popoff), lugares fenomenales, una "barra" de amigos dispuestos a hacer lo que se le ocurriera, y emprendimientos de los que (sin perjuicio de los tragos amargos de cada episodio) siempre salía ileso y bien parado. A propósito de su barra de amigos, sin dudas que Isidoro era un líder natural, ya que sus compañeros parecían sin iniciativa cuando no lo tenían a él. También hay que mencionar que a Isidoro le gustaba renovar su guardarropas, y por eso, en una sola aventura, podía variar entre distintos estilos de vestimenta: traje y corbata, saco blanco con un moñito al cuello, saco sport blanco con polera negra, saco deportivo a cuadros, esmoquin, etc. Con el tiempo, también se animó a la ropa informal, como ser los jeans, camisa, chomba, etc. Incluso apareció, alguna vez, con unos correctos “breeches” cuando tuvo que pasar una temporada en la estancia del Coronel.
Isidoro era capaz de dar una respuesta ingeniosa para impresionar a la barra de amigos o seducir a una mujer. Era el galán atrevido y el trasnochador que le huía al trabajo (nunca se le había conocido alguno fijo). Es más, para él, trabajar era casi denigrante. Se pasaba el día tratando de inventar negocios fantásticos y pensando a quién embaucar. A esa ocupación, se le sumaba el Isidoro conquistador. Sus conquistas permitían ir agregando personajes a la trama. Los amores de Isidoro, mujeres rubias, con dinero, y preferentemente de doble apellido, eran lo que entonces se denominaba “la crema de Buenos Aires”. Como dijo una vez Fontanarrosa:
"Isidoro no alcanzaba a ser un 'dandy' sino más bien un solterón empedernido".
CONQUISTADOR